Masaje para embarazadas en Arcachon: beneficios, seguridad y cómo se desarrolla en el Spa Beroa
El embarazo es una de las experiencias más intensas por las que puede pasar el cuerpo. En nueve meses, todo cambia: el centro de gravedad se desplaza, las articulaciones se vuelven más flexibles por efecto de las hormonas, la espalda se adapta, las piernas se vuelven más pesadas y el sueño se vuelve irregular. Y, a menudo, el bienestar de la futura mamá pasa a un segundo plano, absorbido por los preparativos, las citas médicas y la expectación ante la llegada del bebé.
Sin embargo, cuidar del cuerpo durante el embarazo no es un lujo. Es una necesidad. El masaje prenatal, realizado por un profesional cualificado, es una de las herramientas más eficaces para acompañar los cambios físicos y emocionales de este periodo. En el Spa Beroa, en Arcachon, este tratamiento lo realiza Clément Derval, masajista y fisioterapeuta titulado por el Estado, con un enfoque que tiene en cuenta cada etapa del embarazo y las particularidades de cada cuerpo.
El embarazo, un reto físico que se subestima
Antes de hablar del masaje en sí, conviene comprender los cambios que el embarazo provoca en el cuerpo, ya que es precisamente eso lo que este tratamiento ayuda a sobrellevar.
Las alteraciones musculoesqueléticas
Desde el primer trimestre, el cuerpo empieza a producir relaxina, una hormona que relaja los ligamentos para preparar la pelvis para el parto. Esta relajación de los ligamentos es necesaria, pero también debilita las articulaciones: las caderas, el sacro, el pubis y las rodillas pueden convertirse en fuentes de dolor. Al mismo tiempo, la columna vertebral se adapta constantemente a un centro de gravedad que se desplaza hacia delante semana tras semana. La lordosis lumbar (el hueco en la parte baja de la espalda) se acentúa, lo que provoca los famosos dolores lumbares que padecen más del 70 % de las mujeres embarazadas.
En el tercer trimestre, el peso del vientre ejerce una gran presión sobre los músculos paravertebrales, los trapecios y los hombros, que se ven obligados a compensar constantemente. Por su parte, las piernas soportan una carga cada vez mayor, al tiempo que deben hacer frente a un retorno venoso cada vez más difícil, lo que provoca sensación de pesadez en las piernas, hinchazón en los tobillos y calambres nocturnos.
Los cambios circulatorios y hormonales
El volumen sanguíneo aumenta aproximadamente un 40 % durante el embarazo para nutrir la placenta y al feto. Este aumento, junto con la presión que ejerce el útero sobre las venas pélvicas, ralentiza el retorno sanguíneo al corazón. El resultado es que las extremidades se sienten pesadas, pueden aparecer varices y el cansancio se acumula más rápidamente. Por su parte, el sistema hormonal influye en el sistema nervioso: la ansiedad, los cambios de humor y los trastornos del sueño están directamente relacionados con las fluctuaciones de la progesterona, el estrógeno y el cortisol.
El impacto emocional
El embarazo es también un periodo de profunda transformación de la identidad. La expectación, las dudas y las proyecciones sobre el futuro generan una importante carga mental que el cuerpo absorbe a su manera: tensiones en la mandíbula, opresión en el pecho, hombros encogidos. El masaje prenatal actúa también a este nivel —no solo sobre los músculos, sino sobre el sistema nervioso central—, activando el sistema parasimpático y reduciendo los niveles de cortisol circulante.
El masaje prenatal: lo que dice la ciencia
El masaje durante el embarazo no es una práctica empírica ni algo meramente placentero. Está respaldado por varios estudios serios que miden sus efectos fisiológicos.
Reducción del cortisol y la noradrenalina
Un estudio publicado en la revista «Journal of Psychosomatic Obstetrics & Gynecology» ha demostrado que un programa de masajes prenatales regulares reduce significativamente los niveles de cortisol (hormona del estrés) y de noradrenalina en las mujeres embarazadas. Esta reducción iba acompañada de un aumento de la serotonina y la dopamina, los neurotransmisores relacionados con el bienestar y la regulación emocional.
Mejora del sueño
La relajación muscular y la reducción de los niveles de cortisol que provoca el masaje tienen un efecto directo en la calidad del sueño. Ahora bien, el sueño es uno de los primeros retos del embarazo, sobre todo a partir del segundo trimestre, cuando encontrar una postura cómoda se convierte en todo un reto.
Alivio del dolor lumbar y ciático
Varios estudios clínicos demuestran la eficacia del masaje terapéutico para tratar la lumbalgia gestacional (dolor lumbar durante el embarazo) y la ciatalgia. Si lo realiza un profesional que conozca la anatomía y las particularidades específicas del embarazo, el masaje puede reducir significativamente la intensidad del dolor y mejorar la movilidad.
Beneficios para el recién nacido
Las investigaciones también han demostrado que las mujeres que recibieron masajes regulares durante el embarazo presentaban menos complicaciones obstétricas y daban a luz a bebés con puntuaciones de desarrollo ligeramente superiores. Aunque esta relación causal aún debe aclararse, en cualquier caso pone de relieve que el bienestar materno tiene un impacto directo en el del feto.
¿Por qué acudir a un fisioterapeuta para un masaje durante el embarazo?
Es aquí donde la diferencia entre un masaje de bienestar estándar y un masaje prenatal realizado por un experto cobra todo su sentido.
La formación médica al servicio de la atención sanitaria
Clément Derval es masajista y fisioterapeuta titulado por el Estado. Esta formación, de cuatro años de duración tras el bachillerato, incluye un estudio en profundidad de la anatomía, la biomecánica, la fisiología y la patología. Un fisioterapeuta no solo sabe cómo dar un masaje, sino también por qué: comprende las estructuras subyacentes, las interacciones entre músculos, tendones, ligamentos y nervios, y sabe adaptar su técnica en función de lo que percibe bajo sus manos.
En el contexto de un embarazo, esta experiencia resulta muy valiosa en varios aspectos. Identificar una tensión que no sea meramente muscular, sino que revele un problema ligamentoso. Adaptar la presión en función del trimestre y de la tolerancia de la futura mamá. Evitar las zonas y los puntos de presión contraindicados durante el embarazo. Reconocer las señales que deben llevar a una consulta médica en lugar de continuar con el tratamiento.
Conocimiento de las patologías del embarazo
Algunas patologías frecuentes durante el embarazo requieren una atención especial durante el masaje: la sínfisis púbica (dolor en la zona del pubis relacionado con la separación de los huesos), el síndrome del túnel carpiano gestacional (compresión del nervio mediano en la muñeca, muy frecuente en el tercer trimestre), la ciática del embarazo o los dolores sacroilíacos. Un fisioterapeuta sabe adaptar su enfoque para aliviar estas patologías sin agravarlas y, en ocasiones, proponer técnicas complementarias derivadas de su práctica clínica (movilizaciones suaves, trabajo fascial).
La gestión de las contraindicaciones
El masaje prenatal no está contraindicado por defecto, pero hay ciertas situaciones que requieren un dictamen médico previo o una adaptación del tratamiento: embarazo de riesgo, placenta previa, antecedentes de aborto espontáneo o parto prematuro, hipertensión arterial del embarazo, preeclampsia, flebitis o riesgo tromboembólico elevado. Un profesional cualificado identifica estas situaciones y sabe cuándo debe solicitar la autorización médica antes de proceder.
El desarrollo del masaje para embarazadas en el Spa Beroa
En el Spa Beroa, el masaje para embarazadas forma parte de un enfoque integral del cuidado, pensado para atender a la futura mamá en su totalidad: cuerpo, emociones y etapa del embarazo.
La acogida y la anamnesis
Antes de nada, Clément se toma el tiempo necesario para mantener una conversación en profundidad. No se trata de una mera formalidad: es la base del tratamiento. Intenta comprender en qué fase del embarazo te encuentras (trimestre, plazo aproximado), tus antecedentes médicos y obstétricos, las zonas de tensión o dolor que sientes, tu nivel de cansancio y tus posibles inquietudes. Si padeces alguna patología concreta o estás bajo seguimiento médico específico, es posible que te pida el visto bueno de tu comadrona o de tu médico. Esta conversación dura unos diez minutos y determina el desarrollo de toda la atención.
La instalación: una prioridad absoluta
La posición de la futura mamá en la camilla es uno de los aspectos más importantes del masaje prenatal —y uno de los más subestimados en los centros no especializados—. A partir del segundo trimestre, no se recomienda la posición tumbada boca arriba, ya que comprime la vena cava inferior, lo que puede provocar hipotensión y reducir el flujo sanguíneo hacia la placenta.
En el Spa Beroa, el masaje para embarazadas se realiza en posición lateral de seguridad (tumbada de lado), con un apoyo para la cabeza, el vientre y entre las rodillas, para garantizar una alineación óptima de la columna vertebral. Esta posición permite acceder a toda la espalda, las caderas, las piernas y los hombros sin ejercer ninguna compresión abdominal, y resulta cómoda incluso en las últimas semanas de embarazo.
Las técnicas utilizadas
El masaje para embarazadas del Spa Beroa combina varias técnicas adaptadas al estado de gestación.
Los movimientos largos y envolventes constituyen la base del tratamiento: gestos amplios que activan la circulación, calientan los tejidos y provocan una relajación del sistema nervioso. Lentos y rítmicos, crean una continuidad de contacto tranquilizadora que ayuda a la futura mamá a dejarse llevar.
El trabajo en la zona lumbar y el sacro es fundamental. Clément utiliza presiones suaves y movilizaciones adaptadas para liberar las tensiones acumuladas en esta zona, sin comprimir nunca la columna vertebral. El trabajo en el sacro resulta especialmente beneficioso durante el tercer trimestre, cuando la presión del bebé sobre esta zona puede convertirse en una fuente de dolor constante.
El drenaje de las extremidades inferiores se incluye sistemáticamente en el tratamiento. Los movimientos ascendentes en las pantorrillas y los muslos activan el retorno venoso y linfático, reducen la sensación de pesadez en las piernas y pueden aliviar los edemas moderados de los tobillos.
El tratamiento concluye con un masaje en los hombros, la nuca y el cuero cabelludo. Estas zonas acumulan una tensión considerable durante el embarazo, sobre todo debido a los cambios posturales y al estrés emocional. La relajación de esta parte superior del cuerpo completa el efecto global del masaje y deja a la futura mamá en un estado de relajación profunda.
Los aceites utilizados
La mayoría de los aceites esenciales están contraindicados durante el embarazo. En el Spa Beroa, el masaje para embarazadas se realiza con aceites vegetales puros, seleccionados por su tolerancia cutánea y sus propiedades nutritivas: aceite de jojoba, aceite de almendra dulce o aceite de caléndula, según la sensibilidad de la piel. Estos aceites son especialmente beneficiosos para la piel del vientre y los senos, que se estira rápidamente y puede perder elasticidad.
La duración y la frecuencia
El masaje para embarazadas del Spa Beroa dura 1 h 15 min, la misma duración que el masaje estrella. Este tiempo es suficiente para tratar todo el cuerpo sin cansar a la futura mamá, cuyas reservas de energía son muy valiosas.
En cuanto a la frecuencia, Clément suele recomendar una sesión al mes durante el segundo trimestre y una sesión cada dos o tres semanas durante el tercer trimestre, cuando las tensiones se acumulan más rápidamente. Algunas futuras mamás optan por una sola sesión, mientras que otras lo convierten en una cita habitual dentro de su seguimiento prenatal.
¿En qué trimestre se puede recibir un masaje?
Es una de las preguntas más frecuentes. La respuesta, con algunos matices, es la siguiente.
Primer trimestre (0-12 semanas): el masaje es posible, pero hay que tomarlo con precaución. Es el periodo más delicado del embarazo, aquel en el que el riesgo de aborto espontáneo es mayor. Aunque no existe una relación causal demostrada entre el masaje y el aborto espontáneo, muchos profesionales —entre ellos Clément— prefieren esperar a que termine el primer trimestre por precaución, o limitar el tratamiento a técnicas muy suaves en la espalda y los hombros.
Segundo trimestre (semanas 13-26): es el momento ideal para empezar con el masaje prenatal. El embarazo se ha estabilizado, la barriga aún es manejable y, a menudo, se recupera la energía tras el cansancio del primer trimestre. Es el momento de cuidar el cuerpo antes de que aparezcan las molestias del tercer trimestre.
Tercer trimestre (27 semanas hasta el final del embarazo): el masaje resulta especialmente beneficioso en esta etapa, ya que es cuando las tensiones físicas son más intensas. La posición en la camilla requiere algo más de técnica, pero es perfectamente factible. No hay ningún límite cercano al final del embarazo: algunas futuras mamás reciben masajes hasta unos días antes del parto.
Lo que dicen las futuras mamás que han vivido la experiencia Beroa
El Spa Beroa recibe habitualmente a futuras mamás, a las que a menudo remiten sus comadronas o que llegan por recomendación de otras personas. Lo que más se repite en sus comentarios es la sensación de que se les ha escuchado de verdad, la confianza que les inspira la formación médica de Clément y el efecto duradero del tratamiento: no se trata de una simple relajación superficial, sino de una verdadera sensación de relajación que persiste durante varios días.
Muchos también destacan la calidad del espacio: el entorno art déco del Spa Beroa, frente a la playa de Arcachon, crea un ambiente ideal para los tratamientos que ayuda a desconectar de la rutina diaria y a disfrutar plenamente de ese momento para uno mismo.
Regalar un masaje para embarazadas: la idea de regalo perfecta
El masaje para embarazadas es uno de los regalos más apreciados que se le pueden hacer a una futura mamá. La fiesta prenatal, el cumpleaños, el Día de la Madre, un simple «pienso en ti»: cualquier ocasión es buena para regalarle este momento. El Spa Beroa ofrece tarjetas regalo disponibles en línea, personalizables para una futura mamá. Un tratamiento con sentido, ofrecido en un lugar excepcional, por un profesional que domina tanto el arte del cuidado como la fisiología del embarazo.
Cómo reservar tu masaje para embarazadas en Arcachon
El Spa Beroa está situado en el número 134 del bulevar de la Plage, en Arcachon, a un paso del mar. La reserva se puede realizar directamente en línea a través de la página web beroa.fr, o por teléfono llamando al 09 51 62 10 13. Antes de tu sesión, no dudes en anotar las preguntas que quieras hacerle a Clément durante la bienvenida: él se tomará el tiempo necesario para responderlas y adaptar el tratamiento en consecuencia.
Si tienes algún seguimiento médico específico o una patología diagnosticada durante el embarazo, no olvides comentárselo a tu comadrona o médico antes de reservar, y comunicar esta información a Clément a tu llegada. En la gran mayoría de los casos, esto no supone ninguna contraindicación para el tratamiento, sino que simplemente permite adaptarlo lo mejor posible.
Porque cuidar de ti misma durante el embarazo es también cuidar de él.

